lunes, 30 de abril de 2012

domingo, 29 de abril de 2012

Mi enfermedad endémica

Quisiera volver a tener 8 años. Quisiera no haber probado de ti, de tu sabor. Ese sabor a cerveza. Me pregunto ¿que es lo que me hizo hacerme adicta a ti?. Tal vez su fermentación o su manifestación gaseosa que se convierte en burbujas haciéndome sentir que puedo flotar. No tengo la menor idea... Sólo puedo decir que me dejaste con una LAMBIC, con una fermentación espontánea. La dejaste llena. Se esta derramando. Ya no puedo tomar más. Ven y ayúdame a llegar al fondo de todo esto.

sábado, 28 de abril de 2012

I proposed to my heart...


































Not to fall in love, to be free again.

Tan solo un michoacano


Bajando las escaleras de madera hasta la cocina me encontré con un viejo que, tomando un sorbo de su té y agregándole  una cucharada de azúcar me miró a los ojos y me preguntó que ¿qué estaba haciendo?, yo le respondí que solo bajaba por algo de cenar, mientras señalaba el refrigerador. Sus ojos, efusivos, me proponían quedarme a su lado a escuchar alguna de sus amenas anécdotas. El olor a hierbabuena y su discreta sonrisa, me hizo por fin sentarme enfrente de él, en esa mesa redonda, en donde la comida se hace manjar. Un silencio incómodo se hizo presente, pero presuroso venía uno de sus recuerdos, estaba ya en su mente y empezó a hablar, a contármelo:
-Una vez- me dijo- un hombre que fue a comprarme poliducto a la fábrica , me detuvo y me dijo que me quería contar algo. Yo, dándole la palabra, le dije que con gusto escucharía su conversación. Se paró enfrente de mí y comenzó a narrar algo que se me hizo muy extraño, pues creo que ya lo había escuchado de otro lado o solamente se me hizo raro.- tomó un segundo para respirar y continuó- Su historia comenzaba maso menos así: Había una vez en un pueblo muy pequeño llamado Tancitaro, el cual esta ubicado en Michoacán, un niño de la edad de maso menos 6 años, ojos verdes, piel cuan leche y un sol estrellado y posado en la cabeza con rayos destellantes, si, típico michoacano, guapo el ``condenado´´. Sin embargo su belleza no fue lo que me llamó la atención. ``Perdón, olvide mencionar que yo tenía un carrusel en la plaza de este pueblo, el cual funcionaba solamente durante las noches´´. Entonces yo estaba teniendo mi jornada nocturna. Apretando el botón para que empezara a funcionar y a correr la primera vuelta. A lado del carrusel había un árbol y en este árbol había un niño. Esa vez pensé que solo lo vería en esa ocasión, sin embargo ya se me hacía costumbre verlo todas noches , subido en ese árbol, solamente mirando como la gente y los niños , con tanta alegría, pagaban su boleto para poder subir a éste juego. Este niño no tenía muchos recursos, estaba privado de un poco de diversión, sin embrago nunca lo vi triste, al contrario, cada vez que regresaba tenía una mirada mas fuerte, que cautivaba mi emoción.  Hasta que un día ya no se apareció y no lo volví a ver hasta ahora, que esta enfrente de mi.- Se quedó en silencio de nuevo.- Mis ojos se inundaron de lágrimas y subí presurosa a mi cuarto, diciéndole a mi cabeza que yo no servía, que era una MIERDA y todo el tiempo reclamándome a mi misma de todos los errores que había estado cometiendo.

Lo mismo que la gestación de un bebé, lo que basta para crear una nueva vida y lo necesario para darse cuenta de lo que es querer hasta los huesos. Darse cuenta que la vida dura muy poco, que las SIMPLES personas van y vienen, pero que la complejidad de otras se vuelve el complemento total de tu existencia.

Si, esa persona fue mi ABUELO.

viernes, 27 de abril de 2012

¿Que hay más allá de mi ventana?


  •  Sé que hay guerras,
  • Sé que hay pobreza,
  • Sé que hay injusticia,
  • Sé que hay desigualdad,
  • Sé que hay delincuencia.

¿Qué sigo haciendo en esta bola de cristal?




domingo, 22 de abril de 2012

Tu mirada.

Desperté esta mañana con el recuerdo del sueño de apenas unos segundos atrás. Tratando de volver el tiempo. Claro, era imposible. Flashbacks en mi cabeza, como si hubiera sido real. Su mirada es lo que no me deja descansar.

sábado, 21 de abril de 2012

Teniendo la misma sangre.


El día estaba nublado pero eso no me iba a impedir usar ese vestido corto escotado. Pedí el desayuno al cuarto en donde me había hospedado, en ese hotel al que íbamos cada fin de semana y nos reuníamos toda la familia para desayunar. Ya se me hacia tarde, planchándome el cabello y respirando el calor saliendo de la plancha, viendo como cada vez que el calor tocaba mi cabello se hacia mas dorado, que raro nunca había visto ese efecto en él. Terminando, me bronceé las piernas, me puse el vestido y los tacones de alfiler. Comencé por maquillarme y termine poniéndome los accesorios. Camine hasta la puerta, tratando de ensayar lo mejor posible, que no se notara que nunca antes había usado zapatos tan altos. Con la espalda erguida, glúteos afuera, cuello estirado y la mirada de total seguridad. Abrí la puerta y  salí por el corredor. Pedí el auto y me dirigí a la boda. Llegue y me senté en una mesa de 10 personas. Se empezaba a escuchar la música. Un hombre alto, cabello castaño, delgado y muy guapo, me saco a bailar. Tomo mi mano y me llevo hasta el centro de la pista. Me miro a los ojos, me tomo de la cintura y empezamos a bailar. Salimos un rato a tomar el aire. Nos sentamos en el borde de una fuente. Me tomo la mano. Se levanto. Miro mis ojos. Me levanto. Rodeo mi cintura. Rodee su cuello con mis manos. Nos besamos. Regresamos a la mesa en donde estaba sentada. Llego su madre y le dijo:- YA CONOCISTE A TU PRIMA.-

Mi vida

Esta mañana sonó el teléfono.
Dejé que sonara una, dos, tres veces, hasta que me di cuenta que nadie lo levantaba.